¡Tengo mis versos, que son más fuertes que tu puñal!
Y aunque la cólera me consuma el esternon y ciegue mis manos ajadas, siempre estará el aire.
Siempre quedará un resabio chiquito de memoria escondida
Siempre tendré esa calle con murales para pasearme tardes enteras, noches enteras.
Aún si la canción sigue aparte, aún si no hay nada más que silencio para mis preguntas disonantes
Siempre puedo caminar rápido, y fingir como que vuelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario