Y finalmente, contra toda predicción del oráculo, escapamos del peso de la oscuridad.
Confiando, perdiendo el miedo al dolor y a la mismísima soledad.
Afirmándonos fuerte en medio de este vendaval, abrazando las raíces de lo semántico
Dando (nos) una luz diferente, madurando y creciendo juntos aún más en nuestra soledad
Volviendo a tomarnos de la mano, mientras el sol brillaba en los brotes de pasto y hormigas,
escondidos en la vuelta de la esquina, los corazones sangrando letras y canciones
(re)encontrando la mitad del limón perdido, tomando todas las oportunidades
Y haciendo las cosas "sólo si estás seguro".
(Y es que en verdad, soñé contigo
Pero lo mejor es que estabas aquí)
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